Al lograr desocupar el estadio Héroes del Alto de la Alianza tras 6 años de invasión, se ha desatado una crisis urbana sin precedentes. Au...
Al lograr desocupar el estadio Héroes del Alto de la Alianza tras 6 años de invasión, se ha desatado una crisis urbana sin precedentes. Aunque el "ex Maracaná" finalmente quedó libre y convertido en un terral listo para la construcción de una moderna Villa Deportiva, la alegría duró poco: más de mil feriantes (1,064 registrados) han desbordado el control municipal y se han "atrincherado" en las calles del distrito, convirtiendo zonas residenciales en un mercado persa.
Ultimátum y "muerte civil" para infractores
El subgerente de Desarrollo Económico, Duberli Quispe Casilla, fue tajante al declarar que no habrá tregua: “Tienen que salir de ahí, téngalo por seguro que el próximo lunes no están en esa calle”. La advertencia no es solo de desalojo físico con la Policía Nacional y el Ministerio Público; la municipalidad anunció que aquel comerciante que persista en ocupar el Jirón de la Unión (zona rígida) será expulsado definitivamente del padrón municipal, perdiendo cualquier derecho a ser reubicado en el futuro en las zonas permitidas como la calle Canadá o Prolongación Emancipación.
Vecinos atrapados y el sueño de la Villa Deportiva
La invasión afecta directamente a más de 76 viviendas cuyos frontis han sido tomados por mercadería y estructuras informales. Quispe explicó que el sacrificio de recuperar el estadio es vital, pues la ocupación comercial era el único obstáculo para iniciar los estudios técnicos de la nueva infraestructura que contará con polideportivo, césped natural y pista atlética. Mientras la maquinaria municipal espera para entrar al estadio, la batalla ahora se libra en el asfalto, donde la comuna busca imponer el principio de autoridad ante un 20% de feriantes rebeldes que se niegan a soltar las calles del Alto de la Alianza.





