La gira del candidato de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, por el sur del país se ha convertido en un campo de batalla. En un accid...
La gira del candidato de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, por el sur del país se ha convertido en un campo de batalla. En un accidentado mitin en Andahuaylas, el exalcalde de Lima perdió los papeles por completo tras ser atacado con una lluvia de huevos, tomates y botellas. Protegido por paraguas y escudos policiales, el candidato estalló en insultos contra los manifestantes: “Por culpa de esa gente de mierda el Perú no camina... son gente basura, anónima”, gritó desde el estrado ante el asombro de los asistentes.
La tensión no terminó ahí. Horas después, en Abancay, el rechazo popular fue tan violento que el líder ultraconservador tuvo que refugiarse en una iglesia y permanecer escondido mientras una multitud enardecida quemaba su propaganda electoral en las afueras. Para lograr su salida, la Policía Nacional tuvo que formar un cordón humano de emergencia, permitiendo que López Aliaga huyera en una camioneta blindada por escudos tácticos bajo una lluvia de proyectiles.
Este estallido de furia del candidato —quien llamó "odiadores de mierda" a sus detractores— ocurre en el momento más crítico de su campaña, justo cuando la última encuesta de Ipsos revela que ha caído al tercer lugar, siendo desplazado por el cómico Carlos Álvarez. El "Perú profundo" le ha recordado a López Aliaga sus críticas a las protestas de 2023, convirtiendo su búsqueda de votos en una retirada estratégica escoltada por las fuerzas del orden.





