El panorama electoral ha quedado finalmente sellado tras el cierre del conteo de la ONPE al 100%, confirmando que Keiko Fujimori y Roberto...
El panorama electoral ha quedado finalmente sellado tras el cierre del conteo de la ONPE al 100%, confirmando que Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se verán las caras en la segunda vuelta del 7 de junio. La definición por el segundo lugar fue de infarto, pues Sánchez logró superar a Rafael López Aliaga por un margen minúsculo de apenas 21 mil votos. Ante este escenario, "Porky" ha tenido que admitir su derrota tras semanas de denunciar un fraude sin pruebas, aunque ha advertido que no juramentará como senador y que liderará su bancada desde fuera del Congreso para "ponerle la puntería" a las autoridades electorales.
Mientras la campaña se calienta con retos de debate entre Chota y Huaral, el gobierno de transición de José María Balcázar se tambalea peligrosamente. El congresista Edward Málaga ya recolecta firmas para censurarlo, acusándolo de perder la idoneidad tras el polémico salvavidas de 2 mil millones de dólares a Petroperú y el accidentado manejo de la compra de aviones F-16. Balcázar, lejos de calmar las aguas, ha encendido la pradera al no descartar un posible indulto a Pedro Castillo, señalando que "está pendiente" y que solo depende de que el expresidente presente la solicitud formal.
En el ámbito judicial, la indignación estalla tras el archivo de la investigación contra la exfiscal Patricia Benavides en el caso Valkiria, una decisión de Tomás Gálvez que ha sido calificada de "impúdica" por la decana del CAL, Delia Espinoza. A esto se suma la movida del Congreso, que aprobó en comisión una ley que impediría juzgar crímenes de lesa humanidad ocurridos antes de 2002, lo que favorecería a militares y policías procesados por matanzas de los años 80 y 90. Con la justicia bajo sospecha y un Ejecutivo debilitado, el país entra a la recta final de las elecciones en un clima de absoluta incertidumbre.





