El tablero electoral ha sufrido un sacudón de última hora. Según el reciente análisis del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), el candida...
El tablero electoral ha sufrido un sacudón de última hora. Según el reciente análisis del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, ha iniciado un ascenso meteórico que recuerda, casi con exactitud, al fenómeno de Pedro Castillo en 2021. Sánchez ha pasado de un invisible 0.6% en enero a un sólido 6.7% a fines de marzo, superando incluso el ritmo de crecimiento que tuvo Castillo antes de dar la sorpresa y ganar las elecciones.
La jefa de Estudios de Opinión del IEP, Patricia Zárate, advirtió que la tendencia es innegable: mientras Keiko Fujimori (10%) se mantiene estancada en el primer lugar y López Aliaga se desploma tras sus recientes escándalos en el sur, Sánchez ha logrado empatar técnicamente con ellos y con Carlos Álvarez. Este "voto escondido" de la izquierda, impulsado por una estrategia clara de emular la figura de Pedro Castillo y rodearse de su familia en las listas al Congreso, está dándole resultados reales en las encuestas.
Para los especialistas, Sánchez es hoy la "tendencia de izquierda más sólida", dejando atrás a figuras como Jorge Nieto o López Chau. Su discurso preciso y su alianza abierta con el castillismo lo posicionan como el candidato que está capitalizando el descontento en las regiones. Si la historia se repite como en 2021, este crecimiento en la última semana podría ser el impulso definitivo para que el líder de Juntos por el Perú arrebate un cupo en la segunda vuelta ante una derecha fragmentada.





